ANNA
Fue alucinante, mirar si es perfecto Dani que cuando terminamos y salió de mí siguió besándome por todo el cuerpo, acariciaba cada milímetro de mi piel.
Nos repusimos como pudimos y yo me intenté peinar un poco. Salimos del camerino y no se escuchaba la música, extrañados fuimos a plató y nos quedamos sorprendidos cuando no vimos a nadie. Dani sacó el móvil.
-Lógico, son las 6 de la mañana.
-¿Qué? ¿Hemos estado dos horas dándole?
-Se ve que sí.
Salimos al aparcamiento, dispuestos a coger los coches para irnos.
-Anna…
-Dime.
-Yo no quiero que lo de antes afecte a nuestra amistad…
-Para nada.
-Me alegro, no quiero perderte.
-No me perderás.
Nos dimos dos besos y montamos cada uno a su coche.
-Hablamos por twitter- me dijo bajando la ventanilla, le saqué el dedo pulgar en señal de afirmación, me cedió el paso y salí con el coche.
DANI
Llegué a mi casa y no cabía de gozo en mí, ¿cómo Anna, la mujer más maravillosa del mundo, se puede haber fijado en mí?
Me estaba poniendo nervioso y todo; entré a WhatsApp a ver quién está conectado, imaginaros mi cara de ilusión cuando vi que estaba conectada.
-¿Y eso qué estás conectada? ¿Es qué no tienes sueño?
-Jajjajajaja- me contestó- me has matado Martínez, estoy rendida pero quería empezar a preparar maletas antes de irme al pueblo.
-Ammm, pues no te molesto más, te dejo seguir con las maletas, ya hablamos, un besito guapa, te quiero.
-Para nada molestas amore, es más, oyendo la campanita de aviso evitaré dormirme.
-Pues WhatsAppeemos pues.
-WhatsAppeemos, cuéntame algo…
-Pues no se… a ver… me acaban de dar las vacaciones y solo pienso en volver a trabajar otra vez.
-¿Yeso?
-Pues porque no voy a poder ver a la chica más guapa del mundo.
-¿Cómo qué no? Romina se queda en Madrid también ejejejejje.
-Sabes muy bien que no me refiero a ella.
-¿Lo sé?
-¿No te ha quedado claro después de lo de esta noche?
-Oiiiii, ¿lo dices por mí? Pero si tampoco soy para tanto.
-Lo sé. Eres para más, guapa.
-Que bobito eres…
-Que alucinante eres tú…
-Bueno perla siento tener que decirte que terminemos la conversación. Parce que tengo medio hecha la maleta y me voy a la cama, un besito, ya hablamos.
-Bueno princesa, ya hablamos.
Cuando la vi desconectada decidí acostarme, ya me ducharía mañana, hoy estaba muerto.
ANNA
Tenía un sueño terrible, se me cerraban los ojos a medida que pasaba el tiempo, pero no me podía dormir, todo mi ser estaba en Dani, mi conciencia me decía que no podía seguir así, mi corazón me decía que luchara por Dani, en cambio, mi mente me decía que no le hiciera daño a Miki.
Me puse el pijama y decidida me metí a la cama, y en los 20 segundos que tardé a dormirme llegué a una conclusión, tenía que hablar con Miki.
Me desperté a las 1 del mediodía con un dolor de cabeza horrible, un dolor de pies atroz y con un dolor de tripas descomunal – madre mía que vieja me hago por momentos – pensé.
Miré el móvil y tenía un mensaje de Dani: Buenos días princesa, o debería decir buenas tardes?... qué conociéndote… un besito.
Al leerlo se me alegró la mañana, bueno y el día también, él sabe que hacer en cada momento para sacarme una risita, es tan perfecto… Le respondí al momento: Buenos días Martínez, que capullo eres… un besete.
Me metí en la ducha y dejé que el agua resbalara por mi cuerpo mientras recordaba todo lo sucedido anoche, sonreía al recordar sus caricias, sus besos, mimos, su todo. Salí de la ducha, me sequé y con solo unas braguitas y una camisetita suelta de pijama me fui a desayunar, o a comer… bueno ya veremos.
Caminando para la cocina vi como por debajo de la puerta alguien metía una nota: Te invito a comer. Ábreme sé que estás despierta. Dani.
Con una sonrisa de oreja a oreja le abrí la puerta.
DANI
-Bue…- me quedé de piedra al ver cómo me había abierto la puerta- ¿a todo el mundo lo recibes así?
Se fue poniendo roja por momentos, hasta que se dio media vuelta y dejándome en la puerta de su casa entró a la habitación.
-Pasa y siéntate, ya salgo- me dijo desde allí.
-Ok, pero no hace falta que te cambies, así estás perfecta.- le dije sentándome en el sofá.
-¡¡Mamarracho!!
-Pero si es verdad… ya ves tú…
-Ya está- me dijo esta vez estando detrás de mí y dándome un sobre salto ya que no me lo esperaba.
Al darme la vuelta me quedé parado en sus ojos, tenían algo que cada vez que los veía me enamoraban más y más.
-Me encantan tus ojos…- dije en un suspiro.
Me di cuenta de que sus ojos danzaban entre mis ojos y mis labios, vi cómo se mordía el labio inferior, estiré mi mano rozando su hombro y noté como le daba un escalofrío.
-Me encanta ver lo sensible que eres…- le susurre al oído.
Noté que echaba la cabeza para atrás, aproveché y rocé con mis labios su cuello, inspirando su aroma.
-Me encanta como huelles…- le dije mirándole a los ojos de nuevo- No sé lo que tienes Annita, pero haces que me vuelva loco.
Fue alucinante, mirar si es perfecto Dani que cuando terminamos y salió de mí siguió besándome por todo el cuerpo, acariciaba cada milímetro de mi piel.
Nos repusimos como pudimos y yo me intenté peinar un poco. Salimos del camerino y no se escuchaba la música, extrañados fuimos a plató y nos quedamos sorprendidos cuando no vimos a nadie. Dani sacó el móvil.
-Lógico, son las 6 de la mañana.
-¿Qué? ¿Hemos estado dos horas dándole?
-Se ve que sí.
Salimos al aparcamiento, dispuestos a coger los coches para irnos.
-Anna…
-Dime.
-Yo no quiero que lo de antes afecte a nuestra amistad…
-Para nada.
-Me alegro, no quiero perderte.
-No me perderás.
Nos dimos dos besos y montamos cada uno a su coche.
-Hablamos por twitter- me dijo bajando la ventanilla, le saqué el dedo pulgar en señal de afirmación, me cedió el paso y salí con el coche.
DANI
Llegué a mi casa y no cabía de gozo en mí, ¿cómo Anna, la mujer más maravillosa del mundo, se puede haber fijado en mí?
Me estaba poniendo nervioso y todo; entré a WhatsApp a ver quién está conectado, imaginaros mi cara de ilusión cuando vi que estaba conectada.
-¿Y eso qué estás conectada? ¿Es qué no tienes sueño?
-Jajjajajaja- me contestó- me has matado Martínez, estoy rendida pero quería empezar a preparar maletas antes de irme al pueblo.
-Ammm, pues no te molesto más, te dejo seguir con las maletas, ya hablamos, un besito guapa, te quiero.
-Para nada molestas amore, es más, oyendo la campanita de aviso evitaré dormirme.
-Pues WhatsAppeemos pues.
-WhatsAppeemos, cuéntame algo…
-Pues no se… a ver… me acaban de dar las vacaciones y solo pienso en volver a trabajar otra vez.
-¿Yeso?
-Pues porque no voy a poder ver a la chica más guapa del mundo.
-¿Cómo qué no? Romina se queda en Madrid también ejejejejje.
-Sabes muy bien que no me refiero a ella.
-¿Lo sé?
-¿No te ha quedado claro después de lo de esta noche?
-Oiiiii, ¿lo dices por mí? Pero si tampoco soy para tanto.
-Lo sé. Eres para más, guapa.
-Que bobito eres…
-Que alucinante eres tú…
-Bueno perla siento tener que decirte que terminemos la conversación. Parce que tengo medio hecha la maleta y me voy a la cama, un besito, ya hablamos.
-Bueno princesa, ya hablamos.
Cuando la vi desconectada decidí acostarme, ya me ducharía mañana, hoy estaba muerto.
ANNA
Tenía un sueño terrible, se me cerraban los ojos a medida que pasaba el tiempo, pero no me podía dormir, todo mi ser estaba en Dani, mi conciencia me decía que no podía seguir así, mi corazón me decía que luchara por Dani, en cambio, mi mente me decía que no le hiciera daño a Miki.
Me puse el pijama y decidida me metí a la cama, y en los 20 segundos que tardé a dormirme llegué a una conclusión, tenía que hablar con Miki.
Me desperté a las 1 del mediodía con un dolor de cabeza horrible, un dolor de pies atroz y con un dolor de tripas descomunal – madre mía que vieja me hago por momentos – pensé.
Miré el móvil y tenía un mensaje de Dani: Buenos días princesa, o debería decir buenas tardes?... qué conociéndote… un besito.
Al leerlo se me alegró la mañana, bueno y el día también, él sabe que hacer en cada momento para sacarme una risita, es tan perfecto… Le respondí al momento: Buenos días Martínez, que capullo eres… un besete.
Me metí en la ducha y dejé que el agua resbalara por mi cuerpo mientras recordaba todo lo sucedido anoche, sonreía al recordar sus caricias, sus besos, mimos, su todo. Salí de la ducha, me sequé y con solo unas braguitas y una camisetita suelta de pijama me fui a desayunar, o a comer… bueno ya veremos.
Caminando para la cocina vi como por debajo de la puerta alguien metía una nota: Te invito a comer. Ábreme sé que estás despierta. Dani.
Con una sonrisa de oreja a oreja le abrí la puerta.
DANI
-Bue…- me quedé de piedra al ver cómo me había abierto la puerta- ¿a todo el mundo lo recibes así?
Se fue poniendo roja por momentos, hasta que se dio media vuelta y dejándome en la puerta de su casa entró a la habitación.
-Pasa y siéntate, ya salgo- me dijo desde allí.
-Ok, pero no hace falta que te cambies, así estás perfecta.- le dije sentándome en el sofá.
-¡¡Mamarracho!!
-Pero si es verdad… ya ves tú…
-Ya está- me dijo esta vez estando detrás de mí y dándome un sobre salto ya que no me lo esperaba.
Al darme la vuelta me quedé parado en sus ojos, tenían algo que cada vez que los veía me enamoraban más y más.
-Me encantan tus ojos…- dije en un suspiro.
Me di cuenta de que sus ojos danzaban entre mis ojos y mis labios, vi cómo se mordía el labio inferior, estiré mi mano rozando su hombro y noté como le daba un escalofrío.
-Me encanta ver lo sensible que eres…- le susurre al oído.
Noté que echaba la cabeza para atrás, aproveché y rocé con mis labios su cuello, inspirando su aroma.
-Me encanta como huelles…- le dije mirándole a los ojos de nuevo- No sé lo que tienes Annita, pero haces que me vuelva loco.
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