jueves, 22 de marzo de 2012

Capítulo 5

ANNA
Mis hormonas danzaban por todo mi cuerpo a una velocidad vertiginosa, inconscientes de las consecuencias que podrían acarrear. Dani se acercaba a mis labios, yo, deseosa de besarlos, decidí cortar por lo sano, me apoyé en su hombro mirando a su cuello…
-Déjame hacer las cosas bien- le susurre sin fuerzas.
-Vale- susurró de la misma forma.
Durante un rato nos quedamos en esa postura, yo apoyada en su hombro, una de mis manos le rodeaba la cintura, con la otra le acariciaba el pelo, él me tenía cogida de la cintura y apoyaba su cabeza en la mía.
-¿Y eso que me invitas a comer?- dije consiguiendo salir de mi ensimismamiento.
-Que pasa… ¿no puedo?- dijo riéndose
-Puedes, puedes, pero pensaba que hoy ibas a dormir todo el día.
-Pues que sepas que he hecho un sobresfuerzo para levantarme, pero ha valido la pena con tal de venir a verte y poder despedirte.
-No hacía falta todo esto Dani, con que me llamaras tengo suficiente.
-Estoy empezando a pensar que te incomoda mi visita…
-No, no, para nada- dije al instante- a ver… ¿qué has traído para comer?
-Ya, ya, ya… Ahora haz como te interesa- dijo alegre-
Mi tren salía a las cinco, y como todavía tenía que terminar de preparar las maletas fue una comida rapidita, me hubiera gustado que hubiese sido más extendida para la compañía que tenía pero no se podía pedir más, así que después de comer me ayudó a preparar maletas.
-Hija pero es que en el pueblo no tienes ropa…- dijo al ver la cantidad descomunal de ropa que había por mi habitación.
-Sí que tengo, pero es que estoy aprovechado y al mismo tiempo que hago la maleta estoy haciendo limpieza de verano, estoy guardando lo de invierno, me lo tengo que llevar todo porque hoy se me acaba el contrato.
-Madre mía, si con la mitad de ropa que tienes puedes abrir una tienda y te da para almacén y todo.
-No seas tonto, anda.
-Bueno entonces dime que quieres que meta en la maleta de verano y que quieres en la maleta en la invierno.
-Es fácil. Pantalón corto - cogí un pantalón corto- verano. – Dani asintió- Cuello vuelto – cogí una camiseta de cuello vuelto- invierno. –Asintió de nuevo- Chanclas, verano.
-Vale, entonces zapatillas de estar por casa invierno.
-¡No!- se las cogí de las manos- esto a la maleta, que para ir por casa me las pongo.
-Pero se te van a hervir lo pies.
-Se les hervirán a tu madre, yo siempre tengo los pies helados.
-¿Siempre?
-Siempre, tócalos.
-¿Ahora? Ahora no vale, vas descalza.
-Pues también es verdad… Pero yo siempre tengo los pies fríos.
-Y no te lo discuto- dijo zanjando el tema- oye y ¿cómo te piensas llevar todo esto?, ¿viene alguien a por ti?
-Ahora llamo un taxi.
-Mujer estando yo aquí, te llevo yo.
-Me sabe mal…
-Peor me sabe a mí dejarte sola con todo esto en un taxi, yo te llevo y te ayudo a subirlo al tren.
-Muchas gracias, eres un sol…- aproveché y le di un abrazo rodeándole la cintura y el me rodeó por los hombros- mi sol- dije ahora en un suspiro.
-¿Qué?
-Nada, nada.- dije separándome- Que vamos a terminar, que voy a perder el tren.
-Sí, será lo mejor.
DANI
A las cuatro salimos de su casa con cuatro maletas dirección a mi coche.
-Parece que nos vayamos de vacaciones juntos…- dije yo, y por mi tono de voz supo que ya estaba triste.
-Puedes venir a Mollet siempre que quieras- me dijo mirándome a los ojos. Sabía que lo decía de verdad.
-En cuanto menos te lo esperes estoy allí.
Metimos como pudimos todas las maletas al coche, tres en el maletero y una más pequeña en los asientos traseros. Una salimos para la estación Anna decidió poner música.
Cuando llegamos el tren ya estaba allí, con dos maletas cada uno entramos al tren como pudimos. Mientras yo subía las tres maletas más grandes a las lejas, Anna acomodaba la maleta más pequeña entre sus piernas en el asiento, cuando ya las había puesto me agaché a la altura de Anna.
-Bueno princesa, nos vemos al mes que viene, pásalo bien.- Le di un abrazo, al que respondió, y un beso en la mejilla.
-Tú también, te llamaré.- Dijo dándome un beso en la comisura de los labios.
-Esperaré tu llamada.
Salí del tren con los ojos encharcados en lágrimas y la miré por la ventana. Acto seguido me sonó el móvil. Era ella, miré el cristal y leí en sus labios “cógemelo”.
-¿Qué pasa?- hice un esfuerzo porque mi voz no sonara entre cortada.
-No llores- le miré la carita, estaba triste.
-No, no lloro.
-Te voy a echar mucho de menos Martínez.
-Yo también princesa.
-Te prometo un whatsapp, por lo menos, al día.
-Ok, los esperaré con impaciencia.
El tren comenzó a andar. Se hizo un silencio entre nosotros.
-Dani.
-Dime.
-Te quiero.- colgó.

Capítulo 4

ANNA
Fue alucinante, mirar si es perfecto Dani que cuando terminamos y salió de mí siguió besándome por todo el cuerpo, acariciaba cada milímetro de mi piel.
Nos repusimos como pudimos y yo me intenté peinar un poco. Salimos del camerino y no se escuchaba la música, extrañados fuimos a plató y nos quedamos sorprendidos cuando no vimos a nadie. Dani sacó el móvil.
-Lógico, son las 6 de la mañana.
-¿Qué? ¿Hemos estado dos horas dándole?
-Se ve que sí.
Salimos al aparcamiento, dispuestos a coger los coches para irnos.
-Anna…
-Dime.
-Yo no quiero que lo de antes afecte a nuestra amistad…
-Para nada.
-Me alegro, no quiero perderte.
-No me perderás.
Nos dimos dos besos y montamos cada uno a su coche.
-Hablamos por twitter- me dijo bajando la ventanilla, le saqué el dedo pulgar en señal de afirmación, me cedió el paso y salí con el coche.
DANI
Llegué a mi casa y no cabía de gozo en mí, ¿cómo Anna, la mujer más maravillosa del mundo, se puede haber fijado en mí?
Me estaba poniendo nervioso y todo; entré a WhatsApp a ver quién está conectado, imaginaros mi cara de ilusión cuando vi que estaba conectada.
-¿Y eso qué estás conectada? ¿Es qué no tienes sueño?
-Jajjajajaja- me contestó- me has matado Martínez, estoy rendida pero quería empezar a preparar maletas antes de irme al pueblo.
-Ammm, pues no te molesto más, te dejo seguir con las maletas, ya hablamos, un besito guapa, te quiero.
-Para nada molestas amore, es más, oyendo la campanita de aviso evitaré dormirme.
-Pues WhatsAppeemos pues.
-WhatsAppeemos, cuéntame algo…
-Pues no se… a ver… me acaban de dar las vacaciones y solo pienso en volver a trabajar otra vez.
-¿Yeso?
-Pues porque no voy a poder ver a la chica más guapa del mundo.
-¿Cómo qué no? Romina se queda en Madrid también ejejejejje.
-Sabes muy bien que no me refiero a ella.
-¿Lo sé?
-¿No te ha quedado claro después de lo de esta noche?
-Oiiiii, ¿lo dices por mí? Pero si tampoco soy para tanto.
-Lo sé. Eres para más, guapa.
-Que bobito eres…
-Que alucinante eres tú…
-Bueno perla siento tener que decirte que terminemos la conversación. Parce que tengo medio hecha la maleta y me voy a la cama, un besito, ya hablamos.
-Bueno princesa, ya hablamos.
Cuando la vi desconectada decidí acostarme, ya me ducharía mañana, hoy estaba muerto.
ANNA
Tenía un sueño terrible, se me cerraban los ojos a medida que pasaba el tiempo, pero no me podía dormir, todo mi ser estaba en Dani, mi conciencia me decía que no podía seguir así, mi corazón me decía que luchara por Dani, en cambio, mi mente me decía que no le hiciera daño a Miki.
Me puse el pijama y decidida me metí a la cama, y en los 20 segundos que tardé a dormirme llegué a una conclusión, tenía que hablar con Miki.
Me desperté a las 1 del mediodía con un dolor de cabeza horrible, un dolor de pies atroz y con un dolor de tripas descomunal – madre mía que vieja me hago por momentos – pensé.
Miré el móvil y tenía un mensaje de Dani: Buenos días princesa, o debería decir buenas tardes?... qué conociéndote… un besito.
Al leerlo se me alegró la mañana, bueno y el día también, él sabe que hacer en cada momento para sacarme una risita, es tan perfecto… Le respondí al momento: Buenos días Martínez, que capullo eres… un besete.
Me metí en la ducha y dejé que el agua resbalara por mi cuerpo mientras recordaba todo lo sucedido anoche, sonreía al recordar sus caricias, sus besos, mimos, su todo. Salí de la ducha, me sequé y con solo unas braguitas y una camisetita suelta de pijama me fui a desayunar, o a comer… bueno ya veremos.
Caminando para la cocina vi como por debajo de la puerta alguien metía una nota: Te invito a comer. Ábreme sé que estás despierta. Dani.
Con una sonrisa de oreja a oreja le abrí la puerta.
DANI
-Bue…- me quedé de piedra al ver cómo me había abierto la puerta- ¿a todo el mundo lo recibes así?
Se fue poniendo roja por momentos, hasta que se dio media vuelta y dejándome en la puerta de su casa entró a la habitación.
-Pasa y siéntate, ya salgo- me dijo desde allí.
-Ok, pero no hace falta que te cambies, así estás perfecta.- le dije sentándome en el sofá.
-¡¡Mamarracho!!
-Pero si es verdad… ya ves tú…
-Ya está- me dijo esta vez estando detrás de mí y dándome un sobre salto ya que no me lo esperaba.
Al darme la vuelta me quedé parado en sus ojos, tenían algo que cada vez que los veía me enamoraban más y más.
-Me encantan tus ojos…- dije en un suspiro.
Me di cuenta de que sus ojos danzaban entre mis ojos y mis labios, vi cómo se mordía el labio inferior, estiré mi mano rozando su hombro y noté como le daba un escalofrío.
-Me encanta ver lo sensible que eres…- le susurre al oído.
Noté que echaba la cabeza para atrás, aproveché y rocé con mis labios su cuello, inspirando su aroma.
-Me encanta como huelles…- le dije mirándole a los ojos de nuevo- No sé lo que tienes Annita, pero haces que me vuelva loco.

Capítulo 3

ANNA
Volver a sentir sus labios sobre los míos me hizo volver a sentir mariposas en la tripa, como aquel 14 de febrero.
Jugaba con su lengua, disfrutaba con su movimiento, le acariciaba la oreja mientras él me volvía a acariciar la nuca. Fue el mejor beso que me han dado en la vida.
Lo empujé para que se sentara en el sofá, yo me senté encima suyo, seguíamos con aquel maravilloso beso, no entiendo como con tan solo un pico hace cuatro meses me había creado adicción.
Le quité la camisa y dibujé un camino de besos entre su boca y su ombligo, volví a su cuello y lo besé y disfruté.
-Princesa… n-o quiero hacer-hacer nada de lo que luego te puedas arrepentir.
-¿Quién te… ha dicho… que me vaya a arrepentir?- le dije mientras le seguía comiendo la boca.
Estaba disfrutando, estaba disfrutando lo que hacía cuatro meses lloraba, desde ese beso ya no sentía nada cuando Miki me tocaba…
-Tú eres la que estás en una relación.
-No me lo recuerdes por favor.
-Pero no quiero que estés mal con Miki por mi culpa.
DANI
-Cállate y disfrutemos- me terminó de matar con eso.
Acaricié su espalda por encima del vestido buscando la cremallera, me cogió el brazo.
-Está aquí- puso mi mano en la cremallera que estaba en el lado izquierdo del vestido.
-Espera- ¡no! Lo que me temía, que me dejara a la mitad. Se levantó y fue a la puerta, yo que estaba atónito pensando que me iba a dejar con el calentón me quedé alucinado cuando vi que cerró la puerta con pestillo y volvía hacía el sofá.
-Pensé que te había arrepentido.
-No seas tonto y hazme el amor.
Me planté enfrente suya y la subí el vestido, la miré a los ojos.
-¿Segura?
-Más que nunca.
Eso me dio más que confianza, la cogí por la cintura, me quitó los pantalones y la tome en brazos, ella me rodeó con las piernas la cintura, la besé, la besé como nunca antes había besado a una mujer… con amor, y apoyados en la pared la hice mía, me jadeaba en el oído cuando me cogía del pelo, íbamos acompasados, parecía que fuésemos pareja desde hacía años.
-Déjame que te quiera- le susurre al oído.
-Te dejo quererme, pero prométeme que te seguiré teniendo como amigo.
-No lo dudes mi amor.
ANNA
Me volvía a sentir mujer, me encantaba que me rozara, que me besara, que entrara y saliera de mi con el amor y el respeto con el que lo estaba haciendo. Veía que no podía más, que lo estaba pasando mal en esa postura, no es cómoda y menos con varias copas encima.
-Vamos al sofá.
Me llevó en brazos y nos sentamos quedando yo encima.
Me movía encima suyo, lo besaba, lo disfrutaba me arrime a él y lo abracé mientras seguíamos haciendo el amor.
-¿Cómo puedes ser tan perfecta?- me dijo cogiéndome de la cintura y acompasándose conmigo.
-Tú me haces serlo.
Nos volvimos a besar, lo agarraba de la nuca, ahogaba gemidos en él, me estaba transportando a un universo paralelo, a nuestro universo.
DANI
-Eres perfecta… guapa… preciosa…-le susurraba al oído.
La puse boca arriba en el sofá, quedando yo encima, le besé la nariz, la frente, baje a su mentón y besé esos tres lunares que me vuelven loco, le notaba la respiración acelerada, le besé el hombre y el comienzo de la clavícula, bajé por su brazo, llegando a su mano, me fui a su ombligo y bajé hasta su zona pélvica, note que se tensaba, seguía depositando besos en sus muslos y mordí su rodilla y llegué a los pies, en los que me entretuve besando, volví a ponerme a su altura y por último le besé la boca, volvía a entrar en ella y gemimos los dos de placer.
Nos movíamos lentamente y nos mirábamos constantemente a los ojos… cómo podía estar tan enamorado, la cogí por debajo de la cabeza y le di un beso que ella supo profundizar, si es que es perfecta.
Estábamos llegando al orgasmo, los dos a la vez, se lo notaba, sus ojos se cerraban de placer, le acaricié la cara y aumenté el ritmo acabando los dos con un gemido que callamos con un beso.

Capítulo 2

Sabía que era normal, una pareja estable como eran, que quisieran pasar tiempo juntos, pero no pude evitar ponerme triste.
Hoy es la cena-fiesta de despedida de TLJ, veremos a ver si no acabo llorando en un rincón confesándole a Flo que me muero por estar con Anna, por poder hacerla feliz.
Después de terminar el programa me voy a casa, a descansar un poquito y a ponerme guapo. La cena va a ser en un restaurante, recomendación de Flo (nos fiamos) y la fiesta en el plató, para tener buen recuerdo, Valdi iba a pinchar un ratillo y para luego había preparado un Cd.
ANNA
Elegí un vestido en plan ibicenco, de gasita, con unos taconazos que me regalaron para ir a la gala de los FHM, me maquille poquito, aunque no lo parezca, me gusta ir sencillita y aproveché el pelo que me habían hecho para el programa.
Me fui para el restaurante y cuando llegue estaba Flo en la puerta.
-Hola Flo- dije dándole dos besos.
-¿Hola Flo? ¿Ya no soy tu papi?- dijo devolviéndomelos.
-Claro que si…
-Uiii Annita, que tristona te encuentro.
-La melancolía- le dije sin saber ni yo misma lo que me pasaba.
-Estamos todos igual, pero ahora a pasarlo bien, ya lloraremos mañana.
Entramos los dos y ya estaban todos sentados, como siempre, era la última. Divisamos dos sitios libres uno al lado de Miguel Ángel, en el que se sentó Flo y otro entre Violeta y Dani… o no, Dani, lo que me faltaba a mí, pero claro no iba a levantar a media mesa por esquivarlo, así que me senté a su lado, menos mal que al otro lado estaba Violeta… intentaría tener más conversación con ella.
-Qué guapa vienes Annita- dijo nada más sentarme. Menos mal que cuando estamos acompañados evita los “princesitas” y los “bomboncitos”.
-Tú también estás guapo Martínez.
-Es que el que es guapo…
-¡Apartarse… que pasa Dani y su EGO!- dije cortándole.
-Es broma, tú sí que eres una preciosidad- me dijo en un susurro.
DANI
La cena fue bastante bien, la comida buenísima pero la compañía mucho mejor…
-Entonces, ¿te quedas en Madrid estas vacaciones?
-Sí, vendrán unos amigos dos semanitas, pero luego de relax, que me hace falta.
-Pues muy bien que haces…
-¿Y tú? ¿Vais a estar todo el mes en Mollet?
-Pues por ahora sí, no hemos hablado nada, todavía no sé si Miki tendrá vacaciones…
-Pues si te aburres sabes que al otro lado del teléfono tienes un amigo que no le importaría para nada irse de fiesta contigo.
-Tienes razón… llamaré a Berni si me aburro y me iré con él a su pueblo…
Ese comentario me ha dejado bastante descolocado, para que mentir, supongo que por mi cara lo ha intuido.
-… Que bobo eres, sabía que te referías a ti, y no dudes en ningún momento en que te llamaría.
Después de cenar nos fuimos a plató a celebrar que estábamos de vacaciones.
La música que pincha Valdi es muy bueno pera yo solo tenía ojos para una persona, a una distancia de unos dos metros Anna y las demás chicas había hecho un grupito y están hablando mientras bailaban, yo, mientras, estaba con Flo y Miguel Ángel hablando, bueno ellos hablaban, yo…
ANNA
Notaba como me miraba y me estaba poniendo nerviosa, hacía como que escuchaba a las chicas pero solo estaba pendiente de él, me miraba a la cara y tenía una risita de tonto en la cara… pensé en darme la vuelta y sacarle la lengua en plan “pillado” y eso hice, acto seguido volvió la cara colorado porque lo había pillado y yo me reí mucho, tanto que las chicas se me quedaron mirando en plan “¿por qué se ríe esta sin motivo alguno?”
-Voy a ponerme otra copa- dije saliendo del corro.
Fui a la mesa y mientras me preparaba un ron con limón me susurraron al oído…
-Simon eres mala.
Aleeeeee media botella de negrita al suelo del sobresalto que me había dado.
-Y tú un descarado Martínez, anda ayúdame a recoger esto un poco.
Alguien había sido previsor y había dejado varias fregonas y cubos con agua.
-Yo lo recojo, no te vayas a manchar princesa- que caballeroso es cuando quiere…
Fregó el suelo bajo mi atenta mirada.
-Si alguna vez vas justo de dinero te contrato para que vengas de “chacho” a mi casa.
-Muy graciosa Simon, encima que te hago el favor y te recojo el estropicio que has formado…
-Si venga, ahora habrá sido mi culpa.
-Pues claro, manos de mantequilla.
-Habrese…
-¿Es qué no es verdad?- dijo cogiéndome por la cintura- si todo lo que tocas lo rompes.
-Eso es mentira, todo no- dije con tono de enfado de niña pequeña.
-Pero no te me enfades bebé- dijo cogiéndome en brazos.
-¡Dani! ¡Bájame! Que se me ve todo…
-Déjanos disfrutar de las vistas Simon.
-No seas cafre y bájame que nos está empezando a mirar todo el mundo.
DANI
Terminó de hacerse el cubata y se fue, yo aproveché y me puse otro.
Me di la vuelta y pude ver todo lo que antes era nuestro plató, y no quedaba nada, el sofá, la mesa… hasta las gradas habían desaparecido, en ese momento me volvió a entrar la pena.
La fiesta sigue y el ambiente cada vez es más bueno, me atrevo a decir que todo el mundo va super pedo cuando solo son las 3 y pico de la mañana. Los “altos cargos”, como llamamos nosotros a productores, directores… Flo, van desapareciendo y nos quedamos la “juventud”, como ellos nos dicen, estoy sentado donde antes estaba las gradas, la gente baila, bebe y se rie mucho, yo no se como tienen tantas ganas de fiesta con la pena que llevo yo encima... En ese mismo momento me entran unas ganas horribles de mear, tanto que tengo que salir corriendo a los aseos. Salgo del aseo y se me ocurre ir a los camerinos, seguramente estén cerrados pero quien sabe…
Entro al pasillo y… ¿el camerino de Anna tiene la luz encendida? Me acerco para comprobarlo y si, hay luz dentro, apoyo la cabeza en la puerta y oigo sollozos, sin hacer ruido intento abrir la puerta y lo que me temía, Anna está dentro llorando, no me aguanto las ganas y entro.
ANNA
Me doy el susto del siglo cuando oigo que se abre la puerta y me levanto del sofá, gracias a Dios, es Dani.
-¿Qué haces aquí?- digo mientras me seco las lágrimas.
-¿Por qué lloras?
-¿Nunca te han dicho que contestar con otra pregunta es de mala educación?
-Pues es lo que acabas de hacer tú, dime porque lloras preciosa.
-Después de que me digas tú que haces aquí.
-Me meaba, he ido al baño y cuando salí me apetecía venir aquí. Te toca.
-Lo mismo me ha pasado a mí.
-Claro y por eso lloras…
-No.
-Entonces cuéntame que te pasa, no te puedo ver así.
-No me pasa nada.
-No me lo creo.
Conforme hablábamos se acercaba más a mí.
-Pues créetelo- dije mientras se me volvía a escapar otra lágrima.
-¿Pretendes que me lo crea viéndote llorar?- dijo cogiéndome de la cintura y pegándome a él.
-Sí- no pude más lo abracé y apoyándome en su hombro me puse a llorar.
-Esto no es porque el programa se acaba ¿verdad?
Negué con la cabeza, me metió la mano por la nuca y me acariciaba el pelo, en que mal momento le dije que eso me relajaba, acto seguido empezaron a tembrarme las piernas.
Me abrazó más fuerte y me empecé a tranquilizar, lo notó.
-Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, lo que necesites.
Oirlo hablar me tranquilizaba, me encaba que hablara en voz baja, con una de mis manos cogí su mano que tenía en mi cadera, se la besé, la puse en su pecho y apoyé la cabeza en ella.
DANI
Me estaba quedando de piedra, me estaban entrando unas ganas locas de besarla y decirla que la amaba, pero no podía, trabajábamos juntos.
-Dani.
-Dime princesa.
-Eres el hombre perfecto.
Y yo no sé cómo me armé de valor, pero le cogí de la barbilla, la miré a los ojos y le segué las lágrimas, mire sus labios, admirando cada detalle, y volví a sus ojos.
-Te quiero- le dije, me acerqué a ella para besarla y al ver que no se apartaba junte mis labios con los suyos, no reaccionó, es más, me soltó la mano, y en ese instante cuando me iba a dar por vencido me cogió de la nuca y profundizó el beso.

Capítulo 1

ANNA
Uno de julio… Vacaciones, por fin, necesitaba tenerlas, un alivio esto de terminar TLJ, aunque me dé pena por lo que dejamos, sé que tendremos algo parecido en el nuevo programa en NEOX.
Necesito estas vacaciones, necesito tiempo para pensar, para mía para hacer balance de mi vida, últimamente estoy muy perdida y él lo sabe. Desde hace cerca de tres meses no estamos como antes, desde hace tres meses mi relación con Miki no va muy bien que digamos y el acercamiento que me traigo con Dani no mejora nada, pero no sé porque, pero no puedo negarme a ello.
Hace más de cuatro meses del beso del 14 de Febrero y desde ese día, no he vuelto ha ser la misma, él se ha dado cuenta y se está aprovechando, pero como ya he dicho no puedo resistirme… Pero menos mes que a la semana que viene me voy al pueblo, tengo que hacer limpieza de conciencia y me vendrá bien este tiempo, y a ver, si pasando más tiempo con Miki se me pasa esta tontuna que llevo encima.
DANI
Vacaciones… No. Ahora que parecía que disfrutaba con Anna tengo que dejar de verla un mes, que se dice pronto, pero pasa lento. Pensaba que hasta podía estar sintiendo algo por mí, pero cuando hoy me ha dicho que se iba a Mollet a pasar tiempo con su novio “el nombre de ratón” quería morirme…

FLASHBACK
ANNA
Salía de redacción de recoger el guión, cuando noto que alguien me abraza por la espalda… es él… su olor… esa suavidad con la que me roza y hace que se me estremezcan hasta las pestañas… (¡Anna para ya! ¿Pero que dices?)
DANI
-Hola bomboncete- le dije dándole un beso en el cuello… me lo pedía.
-Hola Dani…- dijo intentando quitarse mis brazos, sin conseguirlo.
-Ya has recogido el guión por lo que veo…
- Sí.
-¿Te esperas y vamos a repasarlo a plató?
ANNA
Que dijera plató me hizo serenarme un poco y aceptar.
-Vale.
-Ok, espérame- dijo entrando a por el guión.
Cuando salió nos fuimos a plató, cada uno leyó lo suyo por separado, quitando dos veces que comentamos hacer algún que otro pique o discusión.
-Bueno bombón, ¿vamos a comer?- me dijo mirándome fijamente a los ojos.
DANI
Noté como se tensaba y se ponía nerviosa.
-Vamos.
Dejamos los guiones en la mesa y pusimos rumbo al comedor. Cuando salíamos de plató la cogí de la cintura y andamos agarrados.
-Bueno princesa, ¿qué plan tienes para vacaciones?
-Me voy al pueblo a pasar más tiempo con Miki, que últimamente…
En ese momento dejé de tener ganas de vivir, me preguntó algo y le respondí pero yo ya no era dueño de mis palabras.